by Darwin Rondon (Author)
Poemas. Alguien apag la luz. Todos los pensamientos se desnudaron y enloquecidos, se lanzaron sin decoro ni verg enza a la alcoba de la percepci n. Cegados por el deseo, hambrientos como lobos fam licos, inteligencias insaciables se devoraron entre s , no obstante, inconformes con la secuela, se entregaron sin mesura a su apetencia lasciva. Hubo una verdadera org a de ideas, de versos, de pensamientos inconclusos, de mensajes secretos. Incompletas ideolog as subliminales. Hubo una org a de notas, de apuntes, de papeles, de libretas, de mensajes y recuerdos embriagados. Hubo un bacanal de poes as pendientes, de filosof as relegadas, de canciones que nunca se cantaron, de notas musicales que nunca se tocaron. Mucho exceso, mucho vicio, mucho morbo intelectual. Desenfreno letrado que parec a no acabar. Inspiraciones ret ricas, bosquejos libidinosos, pasiones disimuladas. Una org a de im genes, visiones, sue os, de experiencias vividas, no vividas y de fantas as secretamente codiciadas. Hubo un desenfreno total, se revolcaron en su s tira, entonces, los pensamientos se retiraron, vilipendiados, aisl ndose cada uno a su propio cosmos, sin atreverse a volver la mirada hacia atr s. En el espasmo final, cual convulsi n eyaculatoria, aquel orgasmo intelectual fue tan s lo una alegor a... ...y estas son las cosas que sobraron... de esa org a...